viernes, 9 de mayo de 2014

'Modern Masters of science fiction: Greg Egan', de Karen Burnham

Modern Masters of science fiction: Greg Egan.  Karen Burnham

"¿Es Greg Egan un artista sin corazón? En repetidas ocasiones ha parecido ser de esa manera. Una historia de Egan puede ser resumida de esta forma: Nosotros los humanos somos gadgets reescribibles sin ningún significado trascendental, actuando en un universo sin sentido - acostumbrate a ello"
-Revista Eidolon


Modern Masters of science fiction es una colección de ensayos, en los cuales se analizan las obras, así como la influencia, de diversos autores de ciencia ficción.

Hasta el momento solo se han editado 4 obras, dedicadas a autores tan diversos como Greg Egan, William Gibson, John Brunner y Gregory Benford.

Como estaban en Amazon a 3 dolares cada uno me agencié los de William Gibson y Greg Egan, ya que  los trabajos de Benford no son de mi interés, y aparte de la trilogía del desastre no he leído más novelas de Brunner.

Empecé con el libro que analiza el trabajo de Greg Egan, un escritor australiano que comenzó a publicar en los ochentas pero que realmente no tuvo éxito sino hasta mediados de los noventa cuando comenzó a escribir sus primeras novelas.

 La obra de este autor es muy distintiva, pues busca enfocarse principalmente en temas científicos muy sugerentes, tales como las ventajas e inconvenientes del desarrollo de la vida artificial, así como sus problemas éticos, el choque de la religión contra la ciencia, la trascendencia, el post-humanismo, la física, diferentes exploraciones y extrapolaciones del género, las matemáticas, la identidad y la conciencia. 

 El ensayo no sigue las pautas tradicionales de una biografía, debido en gran parte a la actitud tan peculiar de este autor. Nacido en 1961, matemático y físico autodidacta, vegetariano, ateo y un firme defensor de los derechos de los refugiados. Egan no proporciona entrevistas en persona, con la única excepción de este libro. Esto es por si mismo, para los fans de este autor, un motivo suficiente para comprar esta obra.

Egan mantiene un perfil anónimo y no hay fotografías de él en el Internet. En su opinión no es necesario el contacto entre autor y lector, como comenta en esta obra "He comprado libros de mis autores favoritos sin saber absolutamente nada al respecto de ellos, además de lo que han escrito. Creo que existe un gran componente de lectores de ciencia ficción que no saben - ni mucho menos les importa- lo que ocurra en el fandom. De la gente que conozco, que lee ciencia ficción, la mayoría no tiene la menor conexión al fandom, y son inconscientes de que si un escritor X ha aparecido en Locus o no".

El primer capitulo de la obra Writing radical science fiction,  analiza el nicho donde generalmente se ubica a este autor, el cual se describe como Hard science fiction, la ciencia ficción dura que explora los problemas de la ciencia ficción desde un punto de vista plausible, sin viajes encima de la velocidad de la luz, telepatía o comunicación instantánea.

A través de la historia de la ciencia ficción han existido autores que siguen esta linea de pensamiento, autores como Hal Clement, Larry Niven, Robert L. Forward, Stephen Baxter o Gregory Benford y recientemente escritores como Peter Watts o Alastair Reynolds. Sin embargo hay algo que diferencia a Egan de todos los demás escritores de ciencia ficción, es que los protagonistas de sus obras hayan placer en entender y descubrir los secretos del universo, el análisis científico es el corazón de la historia y no un McGuffin donde se apoya.

También habla de  la primer novela publicada, An unual angle (ya descatalogada y no disponible ni siquiera en formato electrónico) escrita durante su adolescencia, comenta Egan que fue un milagro que haya sido publicada. "Que An Unusual Angle haya sido publicada fue realmente un error".



El segundo capitulo, titulado Ethical Estandars, analiza una pieza importante en su forma de escribir, la necesidad de sentir compasión y empatía hacia todos los seres vivos, incluyendo la vida artificial, la necesidad de no repetir las atrocidades del pasado. También existe en su obra la necesidad de eliminar la diferenciación de sexos basada en prejuicios, por ejemplo en su novela Schild's Ladder, los protagonistas son una civilización de post-humanos que dejaron el dimorfismo sexual atrás.

También comenta acerca de su preocupación por los refugiados y el trato injusto que les ofrece Australia, Egan incluso refugió a algunas personas en su casa la década pasada y su involucramiento en esta lucha le previno de escribir durante 4 años. "Sobreviví de mis escasos ahorros y las traducciones de japones, tuve que decidir entre dejar ese tema en manos expertas o dejar de escribir, continuar implicado y conseguirme un trabajo de informática a tiempo completo"

En Identity and consciousness, se exploran los trabajos en donde Egan dramatiza experimentos mentales que lidian con la conciencia y la identidad, como sus relatos cortos Aprendiendo a ser yo, Razones para ser feliz, Axiomático, Señor Volición, Closer o Una caminata.

La postura de Egan como materialista es tajante. "No hay "alma" animando la máquina; la máquina es todo lo que somos".

La parte media de la obra, Scientific Analysis, se avoca en reflexionar acerca del estilo del autor, los comentarios de sus detractores, así como el punto de vista del propio Egan. En el sentido de que existen mucho lectores (incluyendo autores de ciencia ficción) que se quejan del esfuerzo mental requerido para introducirse en las novelas del australiano. Incluyendo el encontronazo con el critico y autor británico Robert Adams, por su reseña de Incandescence.

Egan comenta al respecto: "Algunos reseñadores se quejaron de que tuvieron problemas para seguir la física de los Splinterites (los protagonistas de Incandescence). Esto me lleva a preguntarme si realmente nunca se han encontrado antes con un libro que se beneficie de leerse junto a una hoja de papel en blanco y un lápiz. O que tengan enraizada la idea de que solo la no ficción deba ser acompañada de pies de pagina y diagramas. Sé que mucha gente lee con una mano, tomados de la correa del autobús o del metro, pero los libros no vienen con la garantía de que serán disfrutados bajo todas las condiciones." 

La parte final de la obra es una extensa entrevista, en la cual descubrimos muchas cosas interesantes del autor, ¡incluyendo que esté comenzó escribiendo fantasía oscura y horror!. Además de sus primeras lecturas y su opinión en muchos temas actuales.

Como la naturaleza del libro es desmenuzar las ideas en las obras del autor, tiene infinidad de spoilers, que pueden echar a perder la lectura posterior, esto es una advertencia a los lectores que se molestan por ello.

Los trabajos de Greg Egan constituyen una audaz declaración artística: que las narrativas de ciencia son equitativas a aquellas de la poesía y el drama, y que la ciencia mantiene un lugar en la condición humana tan exaltado como la religión o el arte.

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