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martes, 23 de febrero de 2016

Sumisión, de Michel Houellebecq

Sumisión. Michel Houellebecq. 2015

Sumisión es una novela del escritor francés Michel Houellebecq, a pesar de ser prosa contemporánea esta ubicada en el futuro próximo y no estoy muy seguro si es ciencia ficción o no.

     El protagonista de la novela, François, es (común en las novelas de Houellebecq, donde se retrata a si mismo) un profesor de mediana edad, quien da cátedra en la Soborna, especialista en el novelista francés Huysmans. 

     La trama esta ubicada en el año 2022, la política francesa se a polarizado hasta debilitar a los principales bandos, El partido socialista (la izquierda) y El frente Popular (la extrema derecha) dando lugar a un partido llamado La hermandad musulmana, quienes gana.

Esto provoca la conversión de Francia al islam, que como todos sabemos, significa sumisión. Esto produce enormes cambios en este país laico.

A Houellenbecq le guste prender fuegos artificiales en el culo de sus congéneres.

La coincidencia perturbadora es que esta obra fue publicada el mismo día que el se llevo a cabo la matanza en las oficinas de Charlie Hebdo. 

El buen Michel es un provocador, y con el reciente ataque de los fanáticos religiosos musulmanes la novela se convierte en un chiste de mal gusto.


    Todas las opiniones son subjetivas, la mía, como ateo, es que todas las religiones tienen sus virtudes y vicios, no estoy de acuerdo con la misoginia del islam, ni con la idea de convertir el gobierno en una teocracia, si ellos desean imponer eso en sus tierras, bien por ellos, pero si ocurriera algo así en mi país, se desataría un revolución, en gran parte por el enquistado catolicismo. 

    Viéndolo bien, no es prosa contemporánea ni ciencia ficción, es horror.

jueves, 6 de agosto de 2015

H. P. Lovecraft: Contra el mundo, contra la vida, de Michel Houellebecq

H. P. Lovecraft: Contra el mundo, contra la vida. H. P. Lovecraft: Contre le monde, contre la vie. Michel Houellebecq. 1991

Esta obra es un ensayo sobre la vida y la obra del escritor norteamericano Philip Howard Lovecraft escrita por el autor francés Michel Houellebecq.

El libro no es una biografía al uso, aunque se adentra en las circunstancias personales de Lovecraft para inferir el enorme cambio de estilo, experimentado al final de la vida de este autor.

Cualquier persona que acostumbre visitar el blog descubrirá que me decanto sobre la ciencia ficción, con la fantasía en segundo lugar y el horror en un lejano tercer sitio, aunque eso no significa que desprecie al horror, al contrario, los buenos autores de este género me dejan una profunda y visceral impresión, aun mayor que los autores de ciencia ficción. 

Quizá se necesite un misántropo para entender a otro. Houellebecq es famoso por sus novelas nihilistas y agresivas, pero es también un buen analista literario, divide la obra en tres partes: la primera es Otro universo, en donde describe el impacto del horror cósmico en el género, así como un estudio psicológico del escritor norteamericano.
Lo paradójico es que el personaje de Lovecraft fascina, en parte, porque su sistema de valores es totalmente opuesto al nuestro. Racista congénito, abiertamente reaccionario, glorifica las inhibiciones puritanas y juzga repelentes las «manifestaciones eróticas directas». Resueltamente anticomercial, desprecia el dinero, considera que la democracia es una tontería y el progreso, una ilusión. La palabra «libertad», tan cara a los norteamericanos, sólo le arranca risitas burlonas y entristecidas.
En la segunda parte, técnicas de ataque, Houellebecq comenta acerca de la técnica del autor de Rhode Island, de como sirvió de guía a autores más jóvenes (Belknap Long, Bloch y otros), hablando de si mismo como un anciano a los 34 años, la obsesión de Lovecraft con la arquitectura alucinógena y del asco que provocaba en él el mundo moderno.
Bastante indiferente a la idea de restituir una imagen coherente o aceptable del mundo, Lovecraft no tiene motivo alguno para hacer concesiones a la vida; ni a los fantasmas, ni a los trasmundos. Ni a nada. Decide pasar por alto deliberadamente todo lo que le parece carente de interés o de calidad artística inferior. Y esta limitación le otorga fuerza, y altura.
La parte final , Holocausto, analiza la vida de Lovecraft, su enorme carencia económica, su matrimonio frustrado, y el odio que se forma en su interior por los extranjeros y la gente de color. 
Aquí nos acercamos a lo más recóndito del racismo de Lovecraft, que se designa a sí mismo como víctima y ha elegido a sus verdugos. No tiene la menor duda a este respecto; los «seres humanos sensibles» serán vencidos por los «grasientos chimpancés»; serán triturados, torturados y devorados; sus cuerpos serán despedazados en ritos innobles, al son obsesivo de tamboriles extáticos.
Cualquier lector conocedor de la vida de Lovecraft probablemente no aprenda muchos datos duros de la vida del escritor norteamericano, pero es interesante leer los agudos comentario de Houellebecq, quien irónicamente se especializa en el horror humano, de la esclavización monetaria, del deseo sexual no satisfecho, y la confrontación generacional de no poder entender a las nuevas generaciones. Existen muchas personas paranoicas, racistas y misántropas pero se necesita de genio para convertir esa hostilidad en algo creativo.
Su obra de madurez siguió siendo fiel a la postración física de su juventud, transfigurándola. Ahí radica el secreto profundo del genio de Lovecraft, ahí nace el límpido manantial de su poesía: logró transformar su asco por la vida en una hostilidad activa.



miércoles, 22 de julio de 2015

La posibilidad de una isla, de Michel Houllenbecq

La posibilidad de una isla. La Possibilité d'une île. Michel Houllenbecq. 2005

"La gente crea polémicas para vender sus programas de televisión, cierto tipo de revistas... Yo utilizo eso, pura y simplemente, porque soy entrevistado en esos medios y hablan de mi obra según esos mecanismos."

Al principio pensé en escribir "Houllenbecq es un provocador". Pero no seria correcto afirmar tal cosa, creo que la forma correcta de abordar esto seria decir que Houllenbecq se gana la vida escribiendo libros provocadores. Y como toda persona encargada de mover el avispero siempre esta en busca de un panal más grande.

Cuando acabe la obra me sentí cambiado, nunca había digerido tal cantidad de rabia e impotencia. Como si el autor hubiera usado bilis en lugar de tinta, me puse a buscar reseñas en la red y descubrí que a muchos seguidores del francés acusándolo de auto-plagio,  repetición, agotamiento, "Houllenbecq no tiene nada nuevo que decir".

Como buen obsesivo compulsivo que soy conseguí su primera novela, Ampliación del campo de batalla, y efectivamente descubrí que Houllenbecq repite un manojo de temas. Como la mayoría de los seres humanos, en realidad solo esta interesado en un puñado de temas básicos: la vejez y todos los problemas que conlleva, el desfase generacional, las sectas, la degradación cultural de la sociedad y la muerte.

El protagonista de la novela es Daniel, una especie de alter ego del autor, un comediante francés que gana una fortuna dirigiendo películas guarras y racistas, Daniel tiene una esposa guapa e inteligente, una mansión en Almería y  una buena "reputación artística".

Pero al mismo tiempo se desarrolla otra linea argumental protagonizada por Daniel-24 y posteriormente por Daniel-25, clones del protagonista, varios cientos de años en el futuro, el mundo se encuentra poblado por un puñado de seres quienes se denominan neohumanos, aunque también existen seres humanos salvajes, quienes han perdido todo rastro de civilidad.

El Daniel de nuestra época se involucra con una secta llamada los elohim, quienes son parte de las cosmologia de los raelianos. Estos orates tienen entre sus filas a un grupo de científicos que buscan la creación de ADN artificial y buscan mediante la clonacion "inmortalizar" a sus agremiados.

¿Es Houllenbecq un Zaratustra de clase media? ¿El profeta de la vulgaridad? La verdad es que me importa un carajo, debajo de la degradación, el machismo y la burla se alcanza a atisbar una compasión muy saludable, debajo de la piel tatuada de rockstar hay un moralista pornográfico, como Sade. Me hace gracia leer a un viejo nihilista y agresivo.



Las cosas que perdimos en el fuego, Mariana Enriquez

Está es una colección de once relatos cortos de horror/misterio escritos por la autora argentina Mariana Enríquez. Publicado en Febrero del ...