jueves, 8 de septiembre de 2016

Central Station, de Lavie Tidhar

Central Station. Lavie Tidhar. 2016

  Central Station es una novela escrita por el autor israelí Lavie Tidhar, la cual esta conformada por una recopilación de relatos escritos para diferentes revistas. 

  La obra es lo que se conoce en inglés como fix-up, un autor escribe un montón de relatos en el mismo universo y después los recopila como si fuera una obra integra.

  La trama se desarrolla en la periferia de la lanzadera espacial conocida como Central Station. Ubicada en Tel Aviv. La humanidad ha conquistado los demás planetas del sistema solar, y existe comercio con colonias ubicadas en otras estrellas. Existen inteligencias artificiales que trabajan junto a los humanos para crear mundos virtuales infinitos, en donde la gente pasa la mayor parte del tiempo. 

  La obra tiene una característica muy peculiar, a pesar de estar ubicada temporalmente después de la Singularidad Tecnológica, no existe un mundo post-escasez, como por ejemplo, la saga de La Cultura. Sino que es un mundo en donde se explora la gente al margen. 

  Boris Chong es un medico de ascendencia chino-rusa, quien vuelve a la Tierra después de mucho años, para cuidar de su padre y reencontrarse con un viejo amor. Miriam Jones es el amor perdido de Boris, ella adoptó a Kranki, un huérfano quien posee características muy especiales. Achimwene Jones es el hermano de Miriam, Achimwene es un discapacitado, pues no posee un nodo de conexión hacia La Conversación, el nieto del Internet actual. Isobel Chow trabaja en la virtualidad, como capitana de una nave en un juego de MMO. R. Brother Patchi-it es un robot que desempeña el cargo de rabino. Motl es un robotnik, un soldado resucitado para combatir en antiguas guerras robóticas, ahora se dedica solamente a mendigar y consumir Crucifiction, una droga que permite tener experiencias religiosas. Carmel es una strogoi, una vampiresa quien no consume la sangre de sus victimas, sino su información.

 Me gusto la obra, me gusta la idea de que una novela no tenga una super trama que atrape, sino que tenga un ritmo lánguido, en donde puedas ver con calma la no muy emocionante vida de las personas, pero aun así logra involucrarte en sus vidas. Esta novela es la antítesis de las novelas de Tom Clancy, cuya estructura se centra principalmente en la trama y desarrolla poco a los personajes.

 Algunos relatos tienen escenas muy bien logradas: un grupo de robotniks tomando Crucifixión y desarrollando experiencias místicas. O escuchar al patriarca de los Chang, Vlad, como trabajo en su juventud en la construcción de Central Station, escalando los enormes muros con la ayuda de su exoesqueleto y que Tidhar lo haga parecer como historia antigua. O la maldición que lego a su familia el patriarca de la familia Chang, WeiWei, una pesadilla bastante interesante.

 Un libro disperso, pero que es salvado por la habilidad de Tidhar, y logra llevarnos a territorio virgen. Al final de cuentas eso es lo que somos los humanos, pequeñas historias. 



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