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'La caída de los señores del cielo', de John Brosnan

La caída de los señores del cielo. The fall of the sky lords. John Brosnan. 1991

La caída de los señores del cielo es la tercera y ultima parte de la trilogía de los señores del cielo, creada por el ya fallecido escritor australiano John Brosan.

Para disfrutar y entender la trama es necesario leer anteriormente las dos novelas que la preceden, Los señores del cielo y La guerra de los señores del cielo.



NOTA: Es probable que para recrear la reseña necesita contar algunos eventos de las novelas anteriores. Sobre aviso no hay engaño.

Este libro arranca inmediatamente donde terminó La guerra de los señores del cielo, con Jan Dorvin y Ryn siendo rescatados por el Juguete, la nave inteligente de Ryn, y siendo llevados a las instalaciones de Shangri La, la base subterránea ubicada en la Antártida, en donde los investigadores que viven ahí se modificaron el cerebro para no sentir emociones y vivir en un perpetuo e infinito Nirvana, estas personas son conocidas como elois.

En el libro anterior descubrimos que Simon, el hijo de Jan Dorvin y Milo Haze, sufrió graves transformaciones en su cuerpo, las cuales lo dejaron literalmente como un clon de Milo. Ademas, cuando Milo transmitió sus genes a su retoño también transfirió el mecanismo de recuperar sus recuerdos, por lo que tenemos a Milo Haze de regreso, aunque menos fuerte que el original, aunque más cruel. 

Milo es retenido por Ashley, la inteligencia artificial del Ángel del cielo, el dirigible más grande e imponente de todos, hasta que se le ocurre la manera de hacer un trato con ella, y seguir cometiendo fechorías.

Como si esto no fuera suficiente, encontramos un segundo Milo Haze en la estación espacial Belvedere, la cual esta regida por un castrante cónclave cristiano. Milo encuentra la forma de escapar de este infierno cuando Belvedere recibe una señal de radio procedente de una población australiana, y deciden enviar una comitiva para evangelizar a los "paganos".

Jean-Paul es un joven francés que dirige el alzamiento dentro del señor del cielo Lord Montcalm, en contra de la trastornada copia de Ashley que la dirige. Una vez que se logra esto, comete los mismos errores que los anteriores dirigentes humanos de la nave.

Lon Haddon es un post-humano que vive una tranquila vida en la población de Palmyra, Australia. Sus principales preocupaciones son encontrar un yerno digno para su hija, Ayla, y hacer contacto con los habitantes de las estaciones orbitales, debido a que el yermo mutante cobra cada vez más terreno, y Haddon piensa que la supervivencia solo puede ser lograda con la ayuda de los avances tecnológicos de los cuales gozan todavía las estaciones espaciales.

La supervivencia de la raza humana depende de las acciones de estos individuos, o quizás no.



Me gusta mucho el mood vintage de la novela. Se siente como una obras de ciencia ficción pulp de los años treinta. Con una tecnología tan fantasiosa e implausible que parece mágica. Sin embargo, se deja leer, y no ofrece nada más de lo que puede dar.

Al parecer al escritor le llovieron cartas por haber matado al villano/protagonista de la primer novela, Milo Haze. Pues lo revivió en la segunda novela, y en esta agrega un segundo Milo, con el fin de aumentar las apuestas.

La trilogía de los señores del cielo es un placer culpable, es como esas películas italianas de calabozos y dragones de los ochentas que te daba vergüenza que los demás supieran que rentabas, pero es tan entretenida, guarra y violenta que te gustaría que hubieran sacado más libros.

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