domingo, 8 de enero de 2017

Aire, de Geoff Ryman

Aire. Air: Or, Have not Have. Geoff Ryman. 2005

Aire es una novela de ciencia ficción del escritor canadiense Geoff Ryman. Esta obra ganó el premio BSFA, el premio James Tiptree Jr. y el premio Arthur C. Clarke.

Chung Mae es la experta en modas de un villa campesina en el ficticio país de Karzistan, el cual esta levemente basado en Kazakstán, y por lo tanto, en un conflicto respetuoso de sus tradiciones chinas y musulmanas. 

Chung Mae es igual que sus vecinas, una campesina analfabeta, llena de deudas y preocupaciones. El poblado donde ella vive es obligado (como probablemente muchas comunidades pobres en el mundo) a ser los beta testers de un nuevo sistema informático, Aire, el cual es una especie de Internet cerebral instantáneo y personal, que permite la comunicación directa entre los humanos.

Este choque del sistema produce que algunos pobladores se suiciden o pierdan la razón, al no estar preparados. Mae cambia su perspectiva del mundo y se da cuenta de que una vez que este nuevo Internet se implante deberá prepararse y preparar a su gente, o desaparecerán.

Amé el libro. Aire es una de esas raras novelas de ciencia ficción que también son buenas obras literarias. Hay muchos temas que tocaron una fibra en mí; el destructivo choque provocado por la tecnología, la curiosidad como única arma contra la disonancia cognitiva, la compasión como principal filosofía en todos nuestros actos.

Me sorprendió encontrar tantas personas en Goodreads que la odiaron con tanto ahínco, pero lo entiendo. Espero que si lo lees te trasmita algo más que desesperanza o desprecio. Este libro es uno de los clásicos, lo puede  leer cualquier persona, aunque odie la ciencia ficción. 

Un libro compasivo, un libro humano, un libro maravilloso.




domingo, 1 de enero de 2017

Lo mejor del 2016

Espero que todos hayan tenido un buen año 2016. Lleno de salud, amor, dinero y lecturas. 

El 2016 no fue un buen año para mis lecturas. La edad adulta me alcanzó, y cada vez tuve menos tiempo para dedicarlo a la lectura.


Empecé el año bien, con el descubrimiento del autor norteamericano Michael Cisco, quien es  la estrella más brillante del género weird. Después compré en papel mi segunda novela de este autor, Animal Money, la cual duerme el sueño de los justo en mi pila.


Después leí la que considero la mejor novela del 2016, The thing itself, del infravalorado Adam Roberts. Dos jóvenes radioastronomos tienen un encontronazo contra el infinito en la estación ártica donde se encuentran, y solo tienen La critica de la razón pura para entender esto. Graciosa y pedante e incomoda, la clase de lectura que busco.


A head full of ghosts fue la mejor novela de horror que leí el año pasado. Una gran deconstrucción de las novela de posesiones satánicas. Me quedaron muchas ganas de seguir leyendo más obras de este autor.




Otra gran obra de fantasía que leí el año pasado fue La última partida, del autor norteamericano Tim Powers. Los niveles de alucinación en esta obra llegan bastante alto.




Otro agradable descubrimiento fue la serie de espionaje en el futuro próximo Europe in Autum, la cual ya cuenta con dos continuaciones y me he estado quedando rezagado con esa divertida obra.





En lo que respecta a antologías de relatos cortos, las mejores que leí el año pasado fueron Swift to chase del genial Laird Barron, así como A natural history of hell: Stories, de Jeffrey Ford, cuya reseña se quedo en el tintero y es probable que no la publique.




Otras obras que no pude acabar en fin de año fueron Death's End, cierra de la trilogía El problema de los tres cuerpos, del superventas chino Liu Cixin. Así como The great ordeal, sexto libro de la serie El Príncipe de Nada. 



No se como pinte el 2017, espero tener más oportunidad de leer y compartir mis opiniones con ustedes.

Hair side, flesh side, de Helen Marshall

Hair side, flesh side. Helen Marshall.    Anteriormente había dado mi opinión de la segunda recopilación de relatos de esta autora canadi...